Galicia necesita doblar la superficie plantada cada año con coníferas para detener la regresión de los pinares, un ecosistema clave a nivel social, ambiental y de transformación de valor en el país
La Fundación Arume advierte de la necesidad de mantener la moratoria del eucalipto hasta el 2030 para evitar el colapso de la cadena monte - industria del pino
En el Eje Atlántico de la Península Ibérica, tanto en Galicia como en Portugal, se está produciendo una importante regresión de los pinares en las últimas décadas. En el caso gallego, se perdieron alrededor de 140.000 hectáreas de pinares nos últimos 15 años (Datos del Inventario Forestal Continuo de Galicia), hasta quedar 446.000 hectáreas (Dato 2023). Las plantaciones de coníferas que se hacen cada año, a pesar de ir en ascenso, se demuestran insuficientes para detener esa regresión.
En el último año, se comercializaron en la comunidad 7.184.000 unidades de planta de coníferas, en las tres principales especies: 3.384.000 de pino del país ('Pinus pinaster'), 2.917.000 de pino radiata y 882.000 de pino silvestre.
Son cifras similares a las del 2023, cuando se habían comercializado un total de 7.201.000 unidades de planta de coníferas, lo que consolida una evolución positiva, aunque insuficiente, de las plantaciones de pino en monte.
Si atendemos a la evolución de planta vendida por los viveros forestales gallegos, en el 2018, año anterior a la creación de la Fundación Arume, sólo se habían comercializado 524.000 unidades de planta de coníferas. En el 2019, la cifra ya había subido a 4,6 millones y nos últimos cinco años se mantuvo un crecimiento progresivo, hasta los niveles del 2023 y 2024, con alrededor de 7,2 millones de plantas comercializadas.
Con esa planta, se estima que en los dos últimos ejercicios se plantaron en la comunidad alrededor de 5.700 hectáreas / año de coníferas. A esa cifra hay que sumarle la superficie que se regenera de manera natural tras la tala, haciendo selección de las plantas que nacen en el monte.
La cuestión es que la superficie que se planta de pino, sumada a la que se regenera de manera natural, se sitúa por debajo de la superficie de pinar que se pierde cada año, bien por talas, enfermedades o incendios.
Los datos demuestran que Galicia necesita, cuando menos, doblar las plantaciones anuales de pino para detener la regresión de los pinares, pues en los últimos 15 años la comunidad perdió un promedio de 9.300 hectáreas / año.
Aumento de la superficie de eucalipto y moratoria
La Fundación Arume considera además imprescindible que el apoyo a las coníferas se combine con la prórroga de la actual moratoria del eucalipto, que remata en diciembre de este año, pues el levantamiento de la moratoria agravaría la pérdida de superficie de los montes de pino, un ecosistema clave a nivel social, ambiental y económico.
Desde la entidad se recuerda que cuándo se estableció la actual moratoria del eucalipto, en el año 2021, uno de los objetivos reconocidos por la Xunta de Galicia era cumplir con una de las directrices marcadas en el Plan Forestal de Galicia 2021-2040: lo de rebajar en un 5% la superficie de eucalipto en el horizonte del 2040, lo que implicaría reducir su presencia en unas 20.000 hectáreas.
En lugar de eso, se está constatando que el eucalipto continúa aumentando su superficie año a año. Del 2022 al 2023 creció en 6.000 hectáreas (1,4%), hasta llegar la 419.000 hectáreas, y los datos provisionales apuntan a que en el 2024 llegó a las 430.000 hectáreas de eucalipto (+11.000).
Por ese motivo, la Fundación entiende que resulta fundamental prorrogar la moratoria del eucalipto por lo menos 5 años más, acompañando esa norma de la vigilancia necesaria sobre el terreno para garantizar su cumplimiento. Sobre aquellos terrenos en los que se detecte un incuprimento de la moratoria, Arume considera que hace falta actuar para restituirlos a su estado anterior.
Relevancia de la cadena monte - industria de coníferas
La Fundación Arume recuerda así mismo la importancia de la cadena de valor del pino en Galicia. Integrada por alrededor de 120 aserradoiros y 7 plantas de tablero, la cadena industrial del pino genera dos tercios de los casi 3.000 millones de euros de facturación que representa el sector forestal - madera en Galicia.
Es una cadena que tiene además especial relevancia en el medio rural, generando economìa y empleo en ese territorio (empresas de servicios forestales, viveros, aserraderos, industria del tablero y segunda transformación de la madera).