La Fundación Arume propone ajustes en las excepciones a la noticia moratoria del eucalipto para contener la expansión de la especie y contribuir a la restauración de pinares
La entidad muestra su preocupación por los datos publicados del Inventario Forestal Contínuo de Galicia 2024 e inquire a los grupos parlamentarios sobre la capacidad real de la Administración para fiscalizar las medidas de una noticia moratoria más compleja
La Dirección del Patronato de la Fundación Arume viene de reunirse en la mañana de hoy viernes con los tres grupos mayoritarios en el Parlamento gallego. El objetivo del encuentro fue abordar los cambios previstos en la moratoria del eucalipto a través del proyecto de ley de medidas fiscales y administrativas, que ya inició su trámite en la Cámara gallega.
Desde la Fundación Arume se valora positivamente la propuesta de prórroga de la moratoria hasta 2030, alineada con la posición que viene defendiendo la entidad en los últimos meses, y que responde a la necesidad de consolidar una gestión forestal planificada y sostenible, en el marco de los objetivos fijados en el Plan Forestal de Galicia.
Arume entiende que la continuidad de la moratoria contribuirá a la diversificación de las masas forestales y fortalecerá la adaptación del monte gallego a un escenario de mayor exigencia ambiental, en el contexto del cambio climático. Con respeto a las dos excepciones a la moratoria recogidas en el texto publicado en el boletín del Parlamento de Galicia, la Fundación Arume le trasladó a los grupos parlamentarios la necesidad de ajustes, para evitar que se desvirtúe el sentido de la norma.
Intercambios de superficie
Una de las excepciones señala la posibilidad de que los propietarios traspasen superficies actuales de eucalipto a otros propietarios, de manera que el propietario de la superficie original reforeste su monte con coníferas o frondosas y el titular que obtiene la cesión pueda plantar eucaliptos donde no los había.
A este respeto, la Fundación Arume entiende que es una posibilidad útil, siempre que se restrinja a los casos en los que el intercambio sea con superficies actualmente improdutivas, rasas o abandonadas. Por lo tanto, se propone que el texto de la ley prohíba expresamente la reforestación con eucaliptos en parcelas ocupadas actualmente por pinares, un ecosistema en regresión en Galicia en las últimas décadas. Hace falta recordar que la legislación actual ya prohíbe nuevas plantaciones de eucaliptos en relevo de frondosas caducifolias, tierras agrarias o en zonas de Red Natura.
Sobre la excepción de los intercambios de superficie, una segunda cuestión a tener en cuenta es que la propuesta en tramitación en el Parlamento de Galicia establece que el titular que obtiene la cesión de los derechos de repoblación con eucalipto no podrá superar el 75 % de la superficie original. La Fundación Arume le trasladó a los grupos parlamentarios la necesidad de incluir en la norma que el 25 % restante debe destinarse a frondosas caducifolias o coníferas.
Con la inclusión de las dos precisiones propuestas por la Fundación Arume, se evitaría que el objetivo de reducir la presión territorial del eucalipto quedase desvirtuado.
Masas afectadas por la banda marrón
La segunda de las excepciones incluidas en el proyecto de ley afecta a los titulares de pinares gravemente afectados por la banda marrón, a los que se les permite plantar un 50 % de la superficie afectada con eucaliptos, en tanto el otro 50 % debe reforestarse con coníferas o frondosas.
La Fundación Arume valora como positivo el esfuerzo por ofrecerle una alternativa a los propietarios de las masas de pino radiata, si bien es necesario definir con claridad el concepto de “masas gravemente afectadas”, para el cual hace falta establecer criterios técnicos objetivos, proponiendo criterios basados en porcentajes de tasas de mortandade.
Una vez concretado el concepto de “gravemente afectadas”, es imprescindible hacer pública una cartografía de las zonas que presentan tal grado de daño, al fin de evaluar con transparencia el impacto de las medidas, así como para dotar a los propietarios forestales de los conocimientos precisos sobre la situación.
En paralelo, la Fundación propone valorar, en esas zonas que se consideren gravemente afectadas por la banda marrón, la introducción controlada de especies de coníferas alternativas ya ensayadas, como el pino taeda u otras coníferas emergentes que presentan resistencias a los hongos de las bandas, como criterio prevalente antes de un cambio de especie de conífera a eucalipto.
Esta posibilidad contribuiría al cumplimiento del marco definido en el Plan Forestal de Galicia, favoreciendo la diversificación, la recuperación de la productividad y la resiliencia de las masas afectadas.
Por último, se hace necesario concretar en la norma que las masas de coníferas gravemente afectadas por la banda marrón que se pueden beneficiar de la excepción corresponden en exclusiva a la especie pino radiata, de tal manera que no se eliminen otras masas de coníferas.
Fiscalización y seguimiento de las medidas
La Fundación Arume le trasladó a los grupos parlamentarios que uno de los aspectos que más preocupa es la capacidad real de la Administración para fiscalizar y seguir la aplicación de la moratoria del eucalipto y de sus excepciones.
Ante los datos publicados ayer del Inventario Forestal Contínuo de Galicia 2024, donde la superficie de eucalipto creció en 25.000 hectáreas con respecto a los datos del año 2022, se hace urgente y evidente la necesidad de medios y estructuras focalizadas exclusivamente en la gestión del territorio, desligadas de las estructuras dedicadas al combate de incendios y de la protección civil.
La Dirección General de Planificación y Ordenación Forestal no dispone en la actualidad de efectivos suficientes para realizar un control riguroso de las autorizaciones, registros e inspecciones que se derivarán de estas nuevas disposiciones.
Por ese motivo, desde Arume se considera imprescindible que el texto normativo se acompañe de un plan operativo, con refuerzo técnico y humano, que garantice el cumplimiento efectivo de las condiciones establecidas.
En concreto, la Fundación Arume recomienda la creación o designación de un ente específico encargado del seguimiento y evaluación de estas medidas, separado de la estructura operativa de extinción de incendios, con el fin de asegurar una supervisión especializada, continuada y libre de interferencias funcionales, que permita una evaluación técnica independiente y rigurosa de los resultados.
Asímismo, debería estar disponible un listado público de las referencias catastrales involucradas en los diferentes mecanismos de flexibilización.
Transparencia y evaluación de la reducción de la superficie de eucalipto
La Fundación comparte el objetivo de reducir progresivamente la superficie ocupada por el eucalipto, pero manifiesta dudas sobre la viabilidad real de tal objetivo mientras no se disponga de mecanismos sólidos de control y actualización de datos.
La Fundación recuerda que el documento de referencia es el Plan Forestal de Galicia, que marca limitaciones de superficie de eucalipto por quinquenio, con el objetivo de reducción del 5 % de la superficie de eucalipto en 2040 respeto a la distribución inicial.
Arume, por último, manifiesta su plena disposición a colaborar con la Administración y con los grupos parlamentarios en la concreción técnica de estas medidas, ofreciendo la experiencia y conocimiento del sector para garantizar que el nuevo marco normativo contribuya realmente a la sostenibilidad, a la productividad y a la mejora del monte gallego.