Fundación Arume impulsa en Santiago el debate sobre el futuro sostenible de la arquitectura en madera
En el marco de la celebración de 'Piñeiros 25', se desarrolló el pasado jueves 30 de octubre en Casa RIA de Santiago de Compostela una jornada técnica sobre construcción en madera, organizada por la Fundación Arume con el apoyo de la XERA, Agencia Gallega de la Industria Forestal, con la finalidad de promover el diálogo entre profesionales y entidades comprometidas con una arquitectura sostenible y respetuosa con el territorio.
El encuentro reunió a representantes destacados del sector, entre ellos la prestigiosa arquitecta chilena Cazú Zegers, para compartir experiencias y conocimientos en torno al uso de la madera como material estructural, la gestión responsable de los recursos y las nuevas formas de construcción vinculadas a la eficiencia, la innovación y la identidad paisajística gallega.
En su intervención, Adrián Capelo, arquitecto y proyectista de la Fundación RIA, presentó el trabajo de esta entidad fundada por el arquitecto David Chipperfield, que promueve una planificación sostenible del territorio gallego basada en el diálogo entre comunidades locales, administraciones y el ámbito científico. Capelo centró su exposición en el Laboratorio Ecosocial do Barbanza, un proyecto colaborativo que busca recuperar los modelos tradicionales de gestión del territorio -en los que la multifuncionalidad, el aprovechamiento equilibrado de los recursos y la participación vecinal eran la norma- como guía para afrontar retos actuales como el abandono rural, el monocultivo forestal y la pérdida de biodiversidad. El proyecto, desarrollado desde 2020 junto a comunidades de montes vecinales, universidades y administraciones, combina investigación y acción práctica: desde entrevistas y estudios sobre la memoria agraria hasta la puesta en marcha de iniciativas productivas y educativas sostenibles, como la creación de un rebaño mancomunado para el control de la biomasa, la plantación de frondosas autóctonas o la apertura de un Centro de Transformación de Alimentos en Baroña. Reconocido como proyecto emblemático, el Laboratorio demuestra cómo la colaboración entre ciencia y comunidad puede convertirse en un modelo replicable de transición ecológica y gobernanza local, situando a las comunidades de montes como motor de cambio para el futuro rural gallego.
La reconocida arquitecta chilena Cazú Zegers, compartió durante la jornada su visión de la madera como material del siglo XXI y de la arquitectura como una práctica poética profundamente vinculada al territorio. Subrayó la importancia de trabajar con el material desde el conocimiento local y el respeto por la naturaleza, reivindicando la madera no solo como un recurso constructivo eficiente, sino también como vehículo cultural y espiritual. En su presentación mostró diversos proyectos desarrollados en Chile, entre ellos una vivienda construida íntegramente en CLT (Cross Laminated Timber), un sistema que permite reducir tiempos de obra y minimizar el impacto sobre el terreno, al tiempo que potencia la precisión y la ligereza estructural de la madera. Zegers explicó cómo su práctica busca conciliar técnica y emoción, experimentando con formas orgánicas y geometrías simbólicas inspiradas en la naturaleza y el fuego, y destacó el papel de la madera industrializada en la vivienda social y en los nuevos modelos de urbanización sostenible, donde la arquitectura se entiende como herramienta de cohesión y de reconexión con el territorio. A través de sus proyectos, defendió una manera de habitar que une tecnología, tradición y espiritualidad, apostando por una arquitectura que sirva para reencantar el mundo y devolver sentido y belleza a la vida cotidiana.
En la segunda parte de la jornada, previa a la mesa redonda final, se sucedieron diversas intervenciones de profesionales que ofrecieron una panorámica amplia e inspiradora sobre el potencial de la madera en la arquitectura gallega contemporánea. Óscar Andrés Quintela, de Arrokabe Arquitectos, y Francisco Liñares, del estudio Salgado e Liñares, compartieron dos perspectivas distintas sobre un mismo reto: innovar desde el territorio. Desde Arrokabe, Quintela puso en valor la labor de investigación en torno a la industrialización y prefabricación en madera, orientada a optimizar recursos, reducir impacto e integrar las edificaciones en el paisaje con precisión y sensibilidad. Liñares, por su parte, presentó la experiencia de Addomo, un sistema constructivo modular que combina eficiencia, sostenibilidad y calidad espacial, manteniendo una fuerte conexión con la tradición y los oficios vinculados a la madera. Ambos coincidieron en que este material representa hoy un eje de transformación técnica, ambiental y cultural, llamado a renovar las formas de proyectar y habitar en Galicia.
Las arquitectas María Sánchez Ontín, de Cambium Estudo, y Teresa Sánchez Táboas, de Gramática Arquitectónica, ampliaron esta reflexión con una mirada más global sobre el papel de la madera en la construcción y en la ordenación del territorio. Sánchez Ontín relató su trayectoria profesional y vital ligada a este material, desde su interés por los sistemas nórdicos hasta la creación de un estudio especializado en diseño eficiente y construcción sostenible, con especial atención a la formación y divulgación para promover un uso consciente y riguroso de la madera. Defendió que el desafío actual no es tanto construir más, sino construir mejor, con proyectos responsables, de alta eficiencia energética y adaptados a las condiciones locales. Sánchez Táboas, por su parte, amplió el enfoque hacia el paisaje forestal gallego, reivindicando su gestión como patrimonio productivo y cultural esencial. Comparó el modelo gallego con el austríaco, ejemplo de diversificación y equilibrio forestal, y subrayó la urgencia de recuperar la biodiversidad, el relevo generacional y el vínculo con la tierra. Ambas coincidieron en que la madera es mucho más que un material: es una herramienta de reconexión entre arquitectura, territorio y sociedad, y una clave para construir un futuro más consciente y sostenible para Galicia.
En la mesa redonda, moderada por Adrián Capelo, los participantes coincidieron en que el uso de la madera en Galicia representa una oportunidad para transformar el sector de la construcción desde múltiples frentes: técnico, ambiental, cultural y social. Se destacó la importancia de mejorar los procesos de diseño y ejecución, formar profesionales cualificados y recuperar los oficios tradicionales que conservan un saber fundamental. También se puso el foco en la necesidad de reforzar la cadena productiva y dignificar el trabajo en la construcción, convirtiéndolo en un ámbito atractivo e innovador para las nuevas generaciones. La madera fue entendida como un vínculo entre territorio, industria y arquitectura, capaz de impulsar un modelo más sostenible, arraigado y humano para el futuro del hábitat gallego.
Sobre la Fundación Arume:
La Fundación Arume, entidad declarada de interés para el desarrollo forestal de Galicia, está integrada por un conjunto de entidades de la cadena monte-industria: asociaciones de propietarios forestales, empresas de servicios e ingeniería, viveros, aserraderos, fabricantes de tablero, Universidad de Vigo y Abanca. La Fundación trabaja a favor del desarrollo del territorio, de su multifuncionalidad, resilencia y biodiversidad.